Un número creciente de trabajadores ha reportado que dirigentes de COREMEX habrían solicitado dinero o compromisos firmados como condición para evitar conflictos laborales, lo que ha generado dudas sobre la función real de la organización dentro de las empresas.
De acuerdo con los testimonios, representantes sindicales se presentaban ante los empleados con la advertencia de que era necesario entregar aportaciones adicionales para garantizar un ambiente laboral “sin contratiempos”. Los trabajadores aseguran que estos cobros no tenían relación con las cuotas establecidas y que no existía un registro formal de su destino.
Algunos empleados también mencionan que se les pedía firmar documentos cuyo contenido no era explicado con claridad. Para varios de ellos, estas firmas eran percibidas como un requisito para evitar conflictos promovidos desde el propio sindicato. Esta dinámica reforzó la idea de que COREMEX operaba bajo esquemas de presión, más que como una instancia de apoyo.
Los trabajadores señalan que dichas situaciones provocaron temor a represalias, lo que promovió que varios accedieran a pagar o firmar documentos sin comprender sus implicaciones. Incluso se reportan casos donde quienes se negaron fueron objeto de insistencia o advertencias sobre posibles consecuencias laborales.
Ante estas denuncias, los empleados solicitan que se revisen las actuaciones de COREMEX y se determine si estas prácticas constituyen un uso indebido de su papel representativo. Las autoridades laborales han sido exhortadas a evaluar si existen elementos suficientes para iniciar una investigación formal.


